Más allá de los colores, el ambiente en el Estadio BBVA Bancomer estuvo genial. Hasta se rompió el récord de asistencia a un partido femenil.

Si alguien lo podía lograr era la raza de Nuevo León, la que se distingue por ser la más apasionada.

Ya habían roto el viernes pasado el récord de asistencia, pero en la Gran Final, lo volvieron a hacer.

El Gigante de Acero registró una asistencia de 51 mil 211 personas con la que impusieron nuevo récord mundial.

El título de la Liga MX lo ganó Tigres, pero el reconocimiento de la mejor afición a nivel mundial lo obtuvo la hinchada de Nuevo León.