Quizá en algún momento has escuchado el término agenda legislativa y ni siquiera hayas entendido a qué se refería o qué carajos era, pero no te preocupes, nosotros te explicamos.

Al hablar de una agenda legislativa se acepta la existencia de objetivos, intereses o al menos una serie de temáticas de entre las cuales se tomará prioridad de entre unos u otros, esto mientras se examinen los niveles de importancia tanto estructural como coyuntural de cada uno en su determinado contexto social y político.

Entonces, esta agenda la encargada de incorporar un conjunto de problemas al debate público, es decir, de organizar “las cosas que se deben de hacer”; el diseño de la agenta implica en sí un mecanismo de selectividad.

Motivo por el cual los problemas públicos que incluya deben ser objeto de priorización y ponderación, esto con el fin de asegurar mayor dinamismo y pertinencia en las temáticas que la integren (dejando en claro que dichas temáticas deberán variar con el tiempo).

Esta lista de temas y actividades son programadas anticipadamente por los grupos parlamentarios que integran una legislatura. Su objetivo principal es dar solución a los planteamientos y exigencias sociales a través del proceso de creación de leyes, así como del cumplimiento de las responsabilidades que imponen las leyes a los órganos del Congreso de la Unión.

La Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos establece que cada grupo parlamentario tiene la obligación de presentar su agenda legislativa en la primera sesión de cada periodo de sesiones (misma que también deberá ser publicada).

Las agendas presentadas conformarán los cimientos para la elaboración del programa legislativo de los periodos de sesiones.

Por otra parte, la Junta de Coordinación Política es la encargada de impulsar la conformación de acuerdos relacionados con el contenido de las agendas presentadas por los grupos parlamentarios.