Según la Asamblea Nacional Francesa, a partir del próximo ciclo escolar los teléfonos móviles estarán prohibidos en las aulas de clase.

Al parecer, la propuesta dicta que los alumnos solo podrán tener acceso a sus dispositivos móviles en aquellos lugares que el reglamento, de cada respectiva institución, autorice.

Hasta el momento las sanciones o multas que tendrán que cumplir los infractores no han sido establecidas, pero debido a que está prohibido revisar las mochilas de los estudiantes, es posible que con que los teléfonos se encuentren apagados sea suficiente.

Esta iniciativa es apoyada por el político Emmanuel Macron, quien considera que el uso de dispositivos móviles en las escuelas «provoca numerosas disfunciones incompatibles con la mejora del clima escolar», además de creer que su prohibición propiciará el ambiente de concentración en las aulas.

Una encuesta realizada por la Autoridad de Regulación de Comunicaciones Electrónicas (ARCEP), arrojó que durante el 2016 el 93% de los adolescentes entre 12 y 17 años de edad tenían teléfonos celulares, un porcentaje considerable en comparación al 72% que se mostró en el 2005.

Es interesante que, mientras en Francia se crean iniciativas para restringir el uso de móviles en las escuelas, en México desde edades muy tempranas los estudiantes usan teléfonos de primera generación en los salones de clase.