El ex Presidente de México, Vicente Fox Quesada, dijo que no había renunciado a su pensión porque él sí la utiliza para vivir, “pero que bueno, si se acabó, se acabó, y habría que buscar el chivo por otro lado”, declaró en entrevista para Milenio.

Y dijo que luego de 12 años de recibir la pensión hay posibilidad de defenderla jurídicamente, porque es un derecho ganado, pero indicó que no lo hará.

“Son 130 mil pesitos mensuales que sí uso para vivir, tendré que buscar cómo reponerlos”.

Y dijo que si AMLO piensa que la pensión sirve para que a México le vaya mejor, que cuente con su pensión.

Las pensiones de expresidentes se establecieron en dos acuerdos presidenciales.

Uno de 1976 al final del sexenio de Luis Echeverría, que les otorgó fuerzas de seguridad; “78 elementos divididos entre el Ejército, la Armada y la Fuerza Área.

el otro a través del Acuerdo 2763-BIS, firmado por el ex presidente Miguel de la Madrid; que establece que los exmandatarios obtendrán “una pensión vitalicia de 205 mil 122 pesos”; más “todas las prestaciones de Seguridad Social que corresponden a su cargo”.

Al fallecer los expresidentes, su cónyuges recibirán una pensión vitalicia equivalente a 80% del sueldo que perciba su esposo durante el primer año; monto que se reducirá 10% cada año, hasta llegar a 50% del total.

Los hijos de los ex presidentes cuentan con seguro de gastos médicos mayores hasta que cumplan la mayoría de edad.

Cada personaje presidencial tendrá a su disposición un equipo de seguridad adscrito al Ejército, a la Armada y a la Fuerza Aérea y 25 empleados de la Federación.