¿Imaginas estar atrapado en un lugar, con el medio de transporte para viajar a casa estacionado justo a unos metros de ti, y aún así no poder ir a dormir a tu cama, a bañarte en tu regadera o simplemente estar sentado en tu sala?

Bueno, eso es exactamente lo que le ha estado sucediendo a un joven sirio durante los últimos cuatro meses, pues desde el 7 de marzo de este año Hassan Al Kontar, un muchacho proveniente de Siria, vive de manera forzada en el aeropuerto de Kuala Lumpur, en Malasia.

Hassan vive atrapado en ese aeropuerto debido a que se le acabaron los tres meses de estadía como turista que tenía permitidos en Malasia, y debido a que es un refugiado sirio, no puede obtener una visa para volar y habitar en algún otro país.

La increíble historia de este joven comenzó en el 2011, cuando inició la guerra en Siria y él decidió no unirse al Ejército, motivo por el cual se trasladó a trabajar a los Emiratos Árabes Unidos.

Pero lamentablemente, cuando su pasaporte venció y Siria se negó a renovarlo, este fue trasladado a Malasia ya que en dicho lugar no se les pide visa a los sirios.

Sin embargo, al pasar los 90 días que tenía permitido habitar en el lugar como turista, Hassan sabía que tendría abandonar el país.

Luego de que intentara viajar a Ecuador o Camboya, y de que ambos países le negaran la entrada, el joven se vio obligado a vivir en el aeropuerto internacional de Kuala Lumpur.

Es por eso que desde el mes de marzo, Hassan documenta su día a día en el aeropuerto a través de su cuenta personal de Twitter, publicando fotografías, videos y de vez en cuando relatando algunas de sus experiencias.

Por medio de una solicitud al gobierno de Canadá, el joven está esperando ser aceptado en su programa de refugiados para al fin trasladarse a dicho país y abandonar Malasia, debido a esto, un grupo de voluntarios han abierto una petición en Change.org para reunir dinero y ayudar a Hassan a llegar a tierras canadienses.