El gobierno británico presentó un plan de acción para combatir la discriminación contra las personas de la diversidad sexual.

En este sentido, el plan de acción se sustenta con datos reunidos con una encuesta web que recibió 108 mil respuestas de personas LGBTI.
Asimismo, el 2% de las personas encuestadas dijo haber sido sometido a este tipo de terapias; otro 5% aseguró que les habían ofrecido «curar» su orientación sexual en alguna ocasión, pero las rechazaron.

Al respecto, la organización Stonewall, que defiende los derechos de la población de la diversidad sexual y de género, define dichas terapias como «cualquier forma de tratamiento o psicoterapia que pretende reducir o acabar con la atracción por personas del mismo sexo».

Por lo que «estas actividades son un error, y no estamos dispuestos a permitir que continúen», afirma el gobierno en su plan.

Además, la encuesta arrojó que casi la mitad de los sometidos a una de estas terapias había sido dirigidas por religiosos, mientras que el 19% por un profesional sanitario y el 16% por un familiar o persona cercana.

Incluso, más de dos tercios de los encuestados aseguraron haber evitado ir de la mano con sus parejas por temor a una reacción homofóbica.

«Me impactó cuántos encuestados dijeron no poder mostrar abiertamente su orientación sexual o evitar ir de la mano con sus parejas por miedo», dijo la primera ministra británica, Theresa May.

«Nadie debería tener que esconder quien es o a quien ama», aseveró la mandataria.