La violencia en los estadios no es algo nuevo ni en México ni en el mundo, pues hace un par de décadas, los ‘Hooligans” protagonizaron incidentes violentos casi cada fin de semana.

Llamaban ‘hooligans’ a los grupos de jóvenes que causaban disturbios en las calles además de ocasionar peleas y actos vandálicos.

Estos grupos provocaron que en 1985 se suspendiera la participación de clubes ingleses en competencias europeas, tras un fuerte incidente en el estadio de Heysel en Bruselas.

Este incidente, conocido como “la hora más oscura en la historia de la UEFA” provocó la muerte de 39 personas y más de 600 heridos, luego de que la hinchada de Liverpool tirara la reja que los dividía de los aficionados de Juventus, iniciando una trifulca que provocó que cientos de aficionados del equipo italiano corrieran hacia una pared de concreto que se vino abajo, aplastando a varias personas y dejando otras más gravemente heridas.

Tras el incidente, los equipos ingleses fueron vetados de las ligas europeas por casi cinco años, uno más para Liverpool.

Este incidente provocó una serie de cambios en la seguridad deportiva de Inglaterra para erradicar de raìz el problema de la violencia entre aficionados a este deporte.

Reconocer a los ‘hooligans’ como un problema de estado

El gobierno inglés se vio en la necesidad de reconocer que los ‘hooligans’ eran un problema socio-cultural y no solo deportivo. Parte de las acciones para erradicar con este problema fue empezar desde las escuelas, poniendo fin a cualquier escena violenta que pudiera presentarse en las escuelas.

Prohibir ingreso a los estadios a hinchas identificados

Trabajaron en penas más efectivas de cárcel para quien resultara responsable de algún acto violento. A los ‘hooligans’ ya identificados, se les prohibió la entrada a los estadios de por vida, además de multa a empresas de transporte si un ‘hooligan’ era detenido usando uno de sus trenes, metros o aviones.

Policía especializada

Con el fin de combatir este problema desde adentro, se crearon grupos elite de policías infiltrados en las hinchadas más peligrosas para detener a los líderes de las barras bravas. De esta forma lograron identificar y detener a cerca de 5 mil hinchas considerados peligrosos por sus antecedentes.

Grupos de logística formados por los propios clubes

En este caso, los clubes no se quedaron atrás en materia de seguridad y también crearon su propio grupo de logística. Los llamados Stewards se dedicaban a relaciones públicas, esto con el fin de disminuir poco a poco la presencia de uniformados en sus estadios.

Medidas de seguridad en los estadios

Otra clave dentro del plan inglés para acabar con los hooligans fue el uso de tecnología. Colocaron cámaras de circuito cerrados en lugares claves para dar con quien resultara responsable de algún acto violento en los estadios. Por otro lado, se aplicaron lectores de huellas y bancos de datos para mantener a los hinchas identificados.

Boletos más caros y transmisión en televisión

Otra medida fue incrementar el valor de las entradas, casi al triple de su precio original. Esto tras identificar que la mayoría de los hinchas violentos venían de zonas populares.
Sin dejar de lado que al final, este deporte es un negocio, la solución para quienes no podían pagar los boletos fue la transmisión de los partidos por televisión, además de colocar pantallas para que los hinchas pudieran ver los partidos manteniéndose lejos de los estadios.

Aunque estas medidas ayudaron a que el fútbol inglés pudiera regresar a las copas europeas, no erradicó del todo el problema de los hooligans, pues aun ha habido incidentes violentos, sobre todo con las ‘ultras’ de Rusia y Francia.

Si bien no se comparan decenas de muertos con el incidente del fin de semana previo al clásico regio, sí es una llamada de atención a evitar que el problema entre hinchadas se haga más grande, para evitar que una desgracia más grande pueda ocurrir en nuestra ciudad.

Y tú… ¿Qué opinas? ¿Crees que alguna de estas medidas puedan ser implementadas en México?