Las autoridades electorales de Florida ordenaron el sábado realizar un recuento de votos para las elecciones a gobernador y al Senado federal, una medida sin precedentes en el estado que tardó cinco semanas en decidir las elecciones presidenciales del 2000.

El secretario de estado Ken Detzner dio la orden del recuento en ambas contiendas, debido a que los resultados extraoficiales mostraban una diferencia de votos entre los candidatos menor a la mínima requerida para desatar automáticamente un nuevo escrutinio.

Los resultados extraoficiales mostraron que para la gubernatura, el ex representante republicano Ron DeSantis aventajaba al alcalde de Tallahassee Andrew Gillum, demócrata, por menos de 0,41 puntos porcentuales.

En cuanto a la competencia por el Senado federal, se determinó que la diferencia de votos entre el gobernador republicano Rick Scott y el actual senador por Florida Bill Nelson, demócrata, era de apenas 0,14 puntos porcentuales.

Los recuentos reflejarían cuán divididos están los votantes del estado que tendrá un papel clave en la elección del 2020. Un recuento determinará si Nelson regresa a Washington para un cuarto período o si la mayoría republicana aumentará en el Senado.

Gillum concedió su derrota el martes por la noche, pero cuando el conteo comenzó a indicar que la brecha entre ambos se reducía, dijo que cada voto debería ser contado. DeSantis ha dicho poco sobre el recuento y en vez de eso está procediendo como si hubiera ganado la elección, nombrando a un equipo de transición y preparándose para asumir la gubernatura en enero.

La batalla por el puesto de Nelson ha sido más acalorada. Ambos lados han presentado demandas e intercambiado acusaciones. Scott ha dicho que Nelson está tratando de robar la elección, mientras que Nelson acusa a Scott de tratar de evitar un conteo cabal de todos los votos. El presidente Donald Trump ha apoyado a Scott, diciendo que la situación es “una vergüenza”.

Scott ha pedido a la policía de Florida que investigue a los departamentos electorales de los condados de Broward y Palm Beach, que tienden a ser demócratas, en South Beach, luego que la ventaja que tenía se redujo durante el conteo a través de la semana. Sin embargo, un portavoz de la agencia dijo el viernes que no había acusaciones creíbles de fraude, así que no había una investigación activa.