Hace 5 años, el Tribunal Supremo de la India, reconoció oficialmente a las personas transexuales conocidas como hijras, como un tercer género.

Sin embargo, esto no les ha alejado ni un poco del estigma y la discriminación que muchas veces las orilla a la prostitución o a vivir en la pobreza extrema, en una sociedad aun muy conservadora y religiosa, a pesar de que durante siglos ocuparon un lugar particular en la vida de los indios.

India

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Laxmi Narayan Tripathi, dirige al grupo religioso Kinnar Akahara, con el que decenas de trans ha podido sumergirse en las aguas sagradas del norte de India, durante el festival religioso Kumbh Mela.

La primera participación del grupo en esta peregrinación, en Allahabad, que congrega a decenas de millones de creyentes, marca una nueva etapa en el combate por los derechos de la población trans, que se estima alcanza los dos millones de personas en el país.

Trans

Vestidas con túnicas de color azafrán y saris rojos, las hijras se sumergieron en la confluencia de las aguas de los ríos Ganges y Yamuna, en un ritual que según la religión hindú, purifica los pecados.

El Kinnar Akahara, participó de forma independiente, pues otros grupos religiosos no reconocen el suyo.

Sin embargo, Laxmi declaró que “esta participación quiere decir que la sociedad nos acepta. El creador está en nosotros y cuando nos muramos volveremos a él. Nuestras puertas están abiertas a todos”.

Kumbh Mela

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El objetivo es, «mostrar el buen camino a la próxima generación y asegurarse de que no tenga que enfrentarse al estigma y a la discriminación que nosotros tuvimos que afrontar», declaró Pavitra Nimbhorker, un directivo del grupo.

Casi 100 millones de hindúes, según los organizadores, participarán en el Kumbh Mela, un festival incluido en 2017 por la UNESCO en la lista del patrimonio inmaterial cultural.