Una mujer de Reino Unido atraviesa un juicio por haber dejado a su bebé de 18 meses sin la supervisión de algún adulto, solo para salirse a una fiesta.

«Lo dejaste solo, desatendido, en tu casa durante 15 horas mientras te divertías en el centro de la ciudad. No puedo creerlo», dijo el juez Geraint Walters, de la corte Swansea en Gales.

“Su hijo será puesto en cuidado permanente con el fin de ser adoptado».

Además, se supo que la mujer fue condenada a 12 meses de prisión en suspenso por dos años, y debe completar una rehabilitación de 25 días.

Los hechos ocurrieron el pasado abril del 2018, y esta semana el caso tuvo su resolución en los tribunales del Swansea Court Crown. La vida del niño se salvó gracias a la intervención de los trabajadores sociales, que encontraron al bebé de 18 meses solo en el hogar y llorando y lleno de suciedad tras haber defecado y no haber sido cambiado en más de 12 horas.

La Fiscal Catherine Richards explicó en la corte que la mujer vivía sola con su bebé, después que se dictara una orden de restricción contra su ex pareja (y padre del niño) en una causa de violencia.

En este marco los asistentes sociales programaron un encuentro para seguir de cerca la historia, pero ella nunca se presentó, por lo que decidieron presentarse de sorpresa en la vivienda.

«Estaba muy sucio «, dijo Richards. Además, el menor presentó irritación de la piel por pasar tanto tiempo en contacto con sus desechos ante la falta del cambiado del pañal.

“No había rastros de la madre», añadió la fiscal, que además indicó que en la casa encontraron una torta que llevaba el nombre de su ex pareja. Sí, el hombre que tenía una restricción por violencia familiar había vuelto a convivir con la madre del menor, Y ninguno de ellos estaba en ese momento cuidando al bebé.

«Quedó claro que la acusada salió con amigos y su ex pareja y dejó a su hijo solo en casa», concluyó Richards.

En la corte, Jon Tarrant, el abogado defensor de la mujer, explicó: «Ella cometió un grave error de juicio. Ella ha tomado una decisión muy inmadura, egoísta y deplorable».

Sin otra alternativa, la madre admitió su cargo de «crueldad contra un niño menor de edad» y su segundo error al «intentar pervertir el curso de justicia» por decir mentiras a las autoridades

Finalmente, el juez se despachó y descargó toda su indignación por lo sucedido: «Usted ha admitido una ofensa de crueldad a un niño de 18 meses de edad al abandonar al niño».