La ciudad de Nueva York declaró este martes una “emergencia pública de salud” debido a la epidemia de sarampión que se vive en la ciudad desde el pasado octubre.

Debido a la epidemia, ordenó la vacunación de personas que podrían haberse estado expuestas al virus.

La orden del alcalde Bill de Blasio abarca a residentes de cuatro códigos postales en los vecindarios de Williamsburg, en Brooklyn, donde más de 250 personas han contraído sarampión desde septiembre.

Las inyecciones serán obligatorias y miembros del Departamento de Sanidad y Salud Mental revisarán las cartillas de vacunación de cualquier individuo que haya estado en contacto con pacientes infectados y, en caso de no estar inmunizado, podrá enfrentarse a multas de hasta mil dólares.

«No hay duda que las vacunas son seguras, efectivas y salvan vidas. Urjo a todo el mundo, especialmente a aquellos en las áreas afectadas, que se inoculen para proteger a sus niños, familias y comunidades», afirmó el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio.

Esta semana, el municipio ordenó a las escuelas religiosas y programas de cuidado infantil de esa comunidad que no permitan el ingreso a estudiantes sin vacunas. Si no lo hacen, agregaron, podrían cerrar los centros.