La lucha por combatir los efectos de la contaminación ocasionada por los humanos pareciera haber ganado una batalla en Nuevo León este 1 de enero, cuando los grandes supermercados y tiendas de autoservicio locales dejaron de ofrecer, regalar y vender bolsas de plástico de un solo uso tras la aprobación de la reforma a la Ley Ambiental del Estado.

Pero, ¿qué tan cierto es esto?

Según la abogada Perla Martínez, fundadora de Revolución Refill, un movimiento que se ha enfocado en promover acciones que reduzcan el uso de plásticos y la toma de acciones en pro del medio ambiente, la desaparición de las bolsas de plástico de un solo uso en la entidad es una victoria para el medio ambiente y es un paso importante para que los regiomontanos empiecen a tomar acciones en su día a día que repercutan a largo plazo de manera positiva.

La Ley Ambiental estatal fue reformada el pasado mayo de 2019, específicamente en el artículo 168 Bis, en donde se estableció que “se prohíbe la venta y dádiva de bolsas en las cajas de cobro en supermercados, tiendas de autoservicio, tiendas de conveniencia, mercados, comercios y demás similares, elaboradas con polietileno de baja densidad, polietileno lineal, polietileno de alta densidad, polipropileno, polímetro de plástico y cualquier otro de sus derivados para fines de envoltura, transportación, carga o traslado de alimentos, bebidas o productos que ahí se expendan”.

De igual manera, queda prohibida la venta y dádiva de bolsas de plástico fuera del área de cajas de cobro en los comercios elaboradas con polietileno de baja densidad, polietileno lineal, polietileno de alta densidad, polipropileno, polímetro de plástico y cualquier otro de sus derivados que en su elaboración no cuenten con al menos el 50 por ciento de material reciclado y que la fabricación de las bolsas sean con materiales y procesos de tecnología que permita su ágil degradación, acorde con la norma NMX-E-267-CNCP-2019.

¿Qué quiere decir esto?

Vamos por partes: en el caso de la primera parte de la reforma se especifica que a partir de mayo de este año no se podrán vender o dar bolsas de plástico de ningún tipo para que las personas que realicen sus compras transporten sus bienes. Esto incluye no solo supermercados, sino también comercios en general por lo que se incluye tiendas de ropa, zapatos y accesorios, por ejemplo.

La disposición será oficial hasta el mes de mayo, sin embargo las grandes cadenas se han adelantado.

“Probablemente para empezar con la disposición con el año nuevo que empezó, y también porque han tenido tiempo de adaptarse ya que desde el año pasado ya sabían que esto iba a pasar”, explicó Perla Martínez, de Revolución Refill.

En el caso de la segunda parte, la ley dicta que no se pueden vender bolsas que no cuenten con al menos el 50 por ciento de material reciclado y que su fabricación sea con materiales y procesos que permitan su ágil degradación bajo la norma NMX-E-267-CNCP-2019.
Esto significa que las bolsas de basura sí pueden ser vendidas, siempre y cuando cumplan con las especificaciones.

¿Qué incluyen las especificaciones?

El polietileno es un polímero; un material termoplástico de color blancoso que se encuentra en muchos productos que consideramos “cotidianos”, como bolsas, vasos, y hasta en algunos celulares y computadoras.

Existen dos tipos de polietileno: baja densidad y alta densidad. El problema del polietileno es que es muy abundante, desde que se empezó a utilizar en bolsas de plástico en 1961, y tiene una descomposición muy lenta. Puede tardar hasta 500 años, y no es reciclable ni biodegradable (es decir, al desintegrarse no vuelve a la tierra).

Es por esto que la reforma a la Ley prohíbe el uso de las bolsas de plástico, y acepta aquellas con al menos 50 por ciento de material reciclado y con procesos que cumplan con la NOM-E-267-CNCP-2019.

¿El problema?

Aunque la mayoría de la sociedad consciente y los activistas en pro del medio ambiente aplaudieron la desaparición de las bolsas de plástico de los comercios locales, la medida ha encontrado cierta resistencia, sobre todo de los productores de plástico y ciudadanos que han optado por señalar que se trata de una medida que ocasionará más gasto para los regiomontanos, al tener que adquirir bolsas reciclables y cambiar sus hábitos.

Pero lo cierto, explicó la experta, es que las bolsas reciclables o de tela no son muy caras, y siempre existen opciones “hágalo usted mismo”, como utilizar camisetas viejas o en desuso para darles forma de bolsa; utilizar mochilas que ya se tienen; o hasta envases de vidrio que se tengan en la casa para transportar productos a granel.

“Lo cierto es que el uso de bolsas en una casa es indiscriminado; no es necesario poner bolsas de basura en todos los botes, y para el tema de los orgánicos (alimentos, verduras, frutas, etcétera) es cuestión de separar”, insistió.

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