Los habitantes de Coita, un pueblo en el corazón del estado de Chiapas, llevan un par de noches sin poder conciliar el sueño.

Por la noche, aseguran, se escuchan aullidos y ruidos provenientes de un animal que ninguno de los pobladores ha sabido identificar.

La respuesta para algunos, sin embargo, parece estar muy clara: hay quienes creen que se trata de un hombre lobo, suelto en las calles de Coita.

En Twitter, un usuario conocido como @saulzenteno, originario del pueblo, dio a conocer la noticia que rápidamente cobró notoriedad en redes.

En el ‘hilo’ publicado por Zenteno, se detalla que los pobladores incluso han intentado ahuyentar a la criatura mediante disparos hechos al aire en plena madrugada.

Supuestos ‘avistamientos’ de la criatura han sido difundidos a través de redes sociales. En uno, se escuchan los aullidos que tanto han dado de qué hablar a los habitantes de Coita.

En el asunto se ha involucrado hasta al párroco de la población, quien ante la intranquilidad de los feligreses, les ha aconsejado colocar una vela en sus ventanas.

Un policía local, ante la situación, aportó fotografías de lo que parecen ser huellas y arañazos de la criatura.

 

 

COITA, TIERRA DE NAHUALES 

La historia del hombre lobo tiene raíces más profundas en Coita, poblado con una importante tradición oral. 

Los avistamientos del licántropo remiten a los cuentos de nahuales, una figura prehispánica icónica en comunidades del sur de México y Centroamérica.

Un nahual, se dice, es un practicante de hechicería capaz de convertirse a voluntad en un animal, generalmente un coyote.

Algunos suponen que la ‘aprarición’ del hombre lobo tiene más que ver con la tradición oral que con un ser mitológico real.

Otros lo atribuyen a la histeria colectiva generada por la pandemia.

 

COVID-19, POSIBLE CAUSA DE ‘HOMBRE LOBO’

Según la especialista Dulce Bonifaz, psicoterapeuta consultada por un medio local, la angustia generada por la cuarentena podría ser la culpable de los avistamientos.

Es más fácil temerle a algo que conocemos, que algo a lo que no‘, aseguró la especialista.

A decir de Bonifaz, los pobladores podrían, incluso, estar escuchando ruidos presentes desde hace tiempo y de los que jamás se percataron hasta ahora.

De ser así, factores tan dispares como la contingencia, la tradición oral y hasta las redes sociales se juntaron para crear una mito urbano moderno.

 

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