Una serie de incendios forestales al norte de Ucrania tienen en vilo a la comunidad internacional, pues se ubican a escasos kilómetros de los desechos radioactivos de Chernóbil.

Diversas fuentes aseguran que la situación provocó el aumento de los niveles de radiación de la zona un 16% arriba de lo recomendado.

La central de Chernóbil fue escenario de la mayor crisis derivada de un accidente nuclear en la historia, al explotar un reactor en abril de 1986.

Desde entonces, tanto la central como el pueblo que se construyó para sus trabajadores, Prípiat, se convirtieron en una zona de exclusión.

En años subsecuentes, miles de personas desarrollaron cáncer o algún otro tipo de enfermedad como consecuencia directa de la radiación.

Los incendios comenzaron hace diez días, y según Greenpeace, ya han consumido más de 50 mil hectáreas de bosque.

Autoridades ucranianas trabajan para sofocar el fuego desde el 4 de abril, pero las condiciones adversas en el clima han obstaculizado su labor.

 

‘INCENDIO ESTÁN CONTROLADO’, DICEN AUTORIDADES 

A pesar de que medios y observadores advierten de un incremento en la radioactividad de la zona, las autoridades ucranianas aseguran que no hay peligro.

El Servicio Estatal para Situaciones de Emergencia afirmó que el fuego está bajo control y sólo quedan en llamas brotes aislados

De esta forma, Volodymyr Demchuck, funcionario de la corporación, aseguró que las llamas no representan peligro para los restos de la central.

No hay amenaza para la central nuclear de Chernóbil, el almacenaje de residuos de combustible ni otras instalaciones críticas

Sin embargo, la situación es mucho más complicada de lo que intenta hacer ver el Gobierno, según el jefe de la asociación de guías turísticos de la zona, Yaroslav Yemelianenko.

La situación es crítica. La zona está en llamas. Las autoridades rinden cuentas de que todo está bajo control, pero en realidad el fuego está invadiendo de manera inusitada nuevos territorios

Aunque los incendios son comunes en la zona, nunca se había registrado uno como el que en este momento arrasa con los bosques aledaños.

Los efectos del accidente de 1986 aún afectan a miles de personas en Ucrania, Bielorrusia y Rusia.

Se contempla que la radiación proveniente de la central de Chernóbil continuará presente en la zona durante miles de años.

 

TAMBIÉN EN EL BLOG