Las protestas por la muerte de George Floyd a manos de un agente de policía en Minneapolis, Minnesota, siguen escalando en intensidad; anoche, manifestantes prendieron fuego a una estación de policía de la ciudad.

Se trató de la tercer noche consecutiva de disturbios en la ciudad, situación que no parece decrecer al correr de las horas.

La policía, que había establecido un perímetro de seguridad alrededor del edificio, se vio superada en número y no pudo dispersar a las miles de personas que se apiñaron alrededor del recinto.

En contraste con las protestas de días anteriores, y a pesar de que las llamas consumieron en su totalidad el edificio, los bomberos no arribaron al lugar.

Trasciende que la otra corporación ausente, la Policía de Minneapolis, decidió no intervenir directamente al juzgar que su presencia sólo incrementaría la intensidad de las protestas.

Incluso, la corporación anunció que los empleados que se encontraban trabajando en el edificio fueron evacuados alrededor de las 22:00 horas, tiempo local.

La quema de la estación fue sumamente simbólica para Minneapolis debido al largo historial de abusos y discriminación racial por parte de su fuerza pública.

El oficial que asesinó a Floyd, Derek Chauvin, también contaba con denuncias de brutalidad policial desde que se unió a la corporación, en 2001.

 

ELEVA TRUMP TEMPERATURA EN MINNEAPOLIS

En lugar de fungir como un mediador en los conflictos de Minneapolis, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, avivó el conflicto aún más.

A través de Twitter, el mandatario aseguró que no dudará en enviar a la Guardia Nacional si el alcalde de la ciudad, Jacob Frey, no tiene la ‘capacidad’ para hacer frente a la situación.

De la misma forma, aseguró que quienes toman parte en saqueos e incendios no son más que ‘matones‘ ensuciando el legado de George Floyd.

El Presidente adelantó que tomará medidas más severas, y en caso de registrarse más saqueos, no dudará en ordenar que se abra fuego contra los participantes. 

 

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