Un día como hoy, pero de hace 174 años, inició el conflicto que llevaría a México a perder más de la mitad de su territorio a manos de Estados Unidos.

El 13 de Mayo de 1846, el entonces Presidente de EU, James Polk, declaró la guerra a México y ordenó a su ejército, comandado por Zachary Taylor, a invadir el País.

El resultado del enfrentamiento sería la pérdida de lo que, el día de hoy, comprende los estados de California, Nevada, Arizona, Utah, Wyoming, Colorado, Oklahoma y Texas.

La ambición expansionista del gobierno estadounidense ya había salido a relucir anteriormente con la compra de los territorios de Luisiana y Florida a las coronas francesa y española, respectivamente.

Cuando México logró su independencia, Estados Unidos ofreció cinco millones de dólares para adquirir el territorio de Texas; las autoridades mexicanas se negaron.

Sin embargo, en territorio texano se comenzaron a establecer colonos y aventureros estadounidenses, que no tardaron en protestar contra las políticas centralistas de México.

El inconformismo de los colonos les llevó a declarar la independencia de Texas en 1836, que duró nueve años siendo ‘libre’ y acabó por anexarse a EU en 1845.

Estados Unidos se ofreció a pagar la deuda externa de México como indemnización, pero las negociaciones fracasaron.

Las tensiones se incrementaron tanto que fue necesario el envío de tropas a la frontera por parte de ambos países.

 

COMIENZA LA GUERRA

En abril de 1846, un enfrentamiento menor entre tropas de ambos países ele dio la excusa perfecta al gobierno estadounidense para declarar la guerra.

Sangre estadounidense ha sido derramada en territorio estadounidense‘, declaró el Presidente Polk ante el Congreso.

La movilización del ejército provocó guerra abierta; duraría dos años, y estaría compuesta por diversas batallas, entre ellas la de Monterrey, en septiembre de aquel año.

El conflicto culminaría en 1848, tras la Batalla de Chapultepec y la captura de la capital mexicana por parte del ejército estadounidense.

Como parte del tratado de paz, México se vio obligado a firmar el Tratado Guadalupe-Hidalgo, perdiendo más de dos millones de kilómetros cuadrados de forma oficial.

A cambio, EU se comprometió a pagar 15 millones de dólares por gastos de guerra e indemnización.

 

Las huellas de la Guerra México-Estadounidense aún son visibles hoy en día, pues los territorios ‘arrebatados’ tienen una gran concentración de mexicanos o descendientes de mexicanos.

Este fue el primer conflicto bélico internacional de Estados Unidos como país independiente; pocos años después, se desataría su Guerra Civil.

 

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