Huracán Alex: A 10 años de la tragedia que marcó a Monterrey

501
Huracán Alex: Diez años de la tragedia que marcó a Monterrey
Foto: Orgullonuevoleon.com

Las primeras gotas de lluvia no alcanzaron a vaticinar la tragedia que se le vino a Monterrey un día como hoy, pero de hace diez años.

El primero de julio de 2010, el Huracán Alex se abrió paso en la ciudad y dejó una huella indeleble en la mente de los regiomontanos que alcanzaron a vivir uno de los episodios que definieron la historia reciente de Monterrey.

Hoy, en medio de otra emergencia menos espectacular pero mucho más persistente, recordamos los diez años del paso de Alex por Nuevo León.

CAUSA ALEX DAÑOS IRREPARABLES 

Los daños que dejó Alex a su paso fueron cuantiosos; tan solo la infraestructura de Monterrey y su área metropolitana sufrió daños valuados en más de 16 mil 800 millones de pesos.

El cauce del Río Santa Catarina volvió a desbordarse, tal y como lo había hecho en 1988, cuando otro huracán, el Gilberto, golpeó a los regiomontanos en la víspera del 16 de septiembre.

La lluvia arrasó con las tradicionales canchas del río, así como con la pista de Go-Karts, campos de Golf y más de 5 mil negocios cuya mercancía jamás pudo ser cuantificada; el agua se lo tragó absolutamente todo.

Las aguas también causaron daños estructurales en las avenidas aledañas al río; varios tramos de las avenidas Constitución y Morones Prieto quedaron inhabilitados y el cambio de sentido de ambas vialidades, usado como medida provisional, permanece hasta hoy. 

Algo similar ocurrió en el Boulevard Antonio L. Rodríguez, donde seis carriles de vialidad colapsaron ante la fuerza del agua.

Alex logró incomunicar a varios sectores de la ciudad; el puente atirantado se convirtió, entonces, en el único nexo entre el norte y sur de Monterrey.

Durante días, los daños a viviendas, comercios, edificios y vialidades parecían no tener fin; se respiraba un ambiente de tragedia, en el que un amplio sector de los regiomontanos experimentó la escasez de agua, luz y otros servicios que se vieron interrumpidos.

Alex se llevó, además, la vida de quince personas; a pesar de que el nivel de lluvia superó al de Gilberto, los decesos fueron notoriamente menores que en la tragedia anterior, donde perdieron la vida 282 pobladores.

Estamos vivos por los muertos del Gilberto‘, se escuchaba entre la gente, en referencia al pacto de solidaridad que nació entre los regiomontanos en 1988 y que más de dos décadas después, en 2010, volvió a renacer.

 

OTROS CONTENIDOS DEL BLOG